domingo, 3 de julio de 2011

Sobre la Educación



Dejando de lado el hecho de que no he parado de escribir este último tiempo, creo que me tomaré un descanso del mundo de las letras una vez que termine con los asuntos del concurso. He ido a un ritmo muy superior al que acostumbraba antes; y aunque me agrada el cambio, quiero ajustarlo a mi estilo de vida para que no estorbe y tenga nuevamente que quejarme aquí de problemas de "identidades".

Quiero expresar algo que lleva mucho tiempo dando vueltas por mi cabeza. Ese tema es la educación; que está actualmente chocando en el país que vivo, Chile, con conflictos de intereses monetarios. Debí haberlo escrito antes (lo reconozco y me declaro culpable), pero es que he tenido tantas cosas en mi cabeza este último tiempo que no he querido darme el tiempo de sentarme en el PC y reflexionar un poco sobre ello. Ahora lo tengo, y escribiré lo que tengo que escribir...

Primero que todo debo aclararles que la educación siempre ha sido el bien de unos pocos. Desde tiempos inmemoriables, que se reducen a las primeras civilizaciones sedentarias, sólo aquellos pertenecientes a un estrato social alto eran capaces de optar a recibir las enseñanzas. Era eso o volverse sacerdote de la religión imperante, siempre y cuando quisuieras aprender y descubrir cosas nuevas; y aún cuando no quisieras te enseñaban de todos modos. Aquellos hombres sabían que era necesario para mantener su civilización en pie. Para el resto estaba el trabajo pesado, pues la mayoría eran esclavos y los otros eran trabajadores menores que poca educación podían tener, si los comparamos con el estrato alto dominante. Lo poco que sabían era traspasado de generación en generación para lograr el perfeccionamiento; pero siempre en un solo ámbito, el del trabajo. Nada más. Aquella era la cruel realidad de los hombres de antaño.

En las civilizaciones occidentales se ha dado esta "elitización" a lo largo de prácticamente toda la historia, sin muchas diferencias remarcables. En los últimos doscientes años, sin embargo, hemos experimentado cambios tales que son dignos de mención y alabanza. No hemos logrado progresar en una amplísima variedad de campos de conocimiento... sino que también se han abierto las puertas de la educación a cualquier persona que así lo desea. Aún así, John Constantine decía "Siempre hay una trampa". Y en un mundo como este, regido por el dinero, y no por las leyes o los hombres, no hay mucha diferencia...

La educación es un vil negocio. Y un negocio rentable, cabe decir, para aquellos que están dispuestos a invertir su dinero en esta clase de atrocidad. No se trata de las capacidades, de los intereses o de los sueños o ilusiones que pueda tener la persona que quiere estudiar... se trata de si puede pagar o no. Por supuesto que te ofrecen oportunidades para pagar... pero no quita el hecho de que debes desembolsar grandes sumas de dinero que puedes pagar durante años; mucho más allá del tiempo en que estudiaste. Se ha llamado a deponer las movilizaciones, se prometen cambios y se sataniza la expresión ciudadana como "violentista" y "terrorista"... ¿No han hecho siempre los políticos eso mismo? Sin embargo los tiempos cambian; y me aventuro a decir que han cambiado lo suficiente como para que se pueda ganar esta vez.

Dejo mis mejores deseos para las movilizaciones. Creo en los proyectos que se han planteado y considero que pueden cumplirse. Podemos ganar. Camila Vallejo y los dirigentes estudiantes han hecho un buen trabajo; y aunque no apoyo la renuncia del ministro Lavín por ser algo bastante inconveniente, creo que las reformas a la educación que tanto se desean pueden llegar a cumplirse. El dinero está ahí, los beneficios serán enormes, sólo falta la voluntad de querer hacerlo; pero es por eso que queda demostrado que la educación es un negocio. No se trata sólo de orgullo o de reticencia con argumentos: La verdad es que no se quiere hacer porque aquellos que lucran con la educación verían dañados sus intereses en un mundo capitalista que cada vez busca ser más descarado con sus pretenciones.

Para despedirme les dejo este video para relajarse, pues creo que es agradable un poco de música relajante después o durante los pensamientos.



Saludos

miércoles, 22 de junio de 2011

Un año más


Este día para mí es, literalmente, como cualquier otro. A pesar de los buenos deseos y palabras de afecto que he recibido, es poco para mi lo que hay que celebrar. He estado un poco entristecido últimamente, debido principalmente a la clase de vida que he tenido.

Mi existencia en este mundo ha estado bien para mí, he logrado grandes cosas y mi camino me parece bueno y agradable. Sin embargo vuelvo a tener problemas con la gente; y no puedo evitarlo si de ellos no puedo ver más que falsedad. A través de las reflexiones que he tenido en momentos tan simples como caminatas (sería casi imposible compartirles esos pensamientos espontáneos), creo que he visto muy de cerca y muy de lejos las cosas que me afectan no sólo a mí, sino que a la sociedad, al país, al mundo, a los humanos mismos. Creo que nadie que conozco ha llegado a ver lo que he visto, y sin embargo no me siento orgulloso de ello. Llego a ratos a sentirme solo por aquella sencilla razón.

Y odio el cruel contraste de saber que el año pasado pensaba que aquél era el mejor año; que miles de promesas de felicidad y agradables sorpresas se acercaban, y en poco tiempo todo mi castillo de arena fue derribado por el mar. Así es la vida, ¿Qué se le va a hacer? Este año por completo me he tornado mucho más amargado, recordándome mis peores años; pero es que creo que ahora me vuelvo esclavo de la computadora. La gente no tiene tiempo para salir y apenas tiene tiempo para conversar, porque están ocupados, siempre están ocupados para mi y el resto tiene la fortuna de tenerlos siempre a su disposición. Aún recuerdo cuando expresé semejante queja en una nota en las redes sociales. Varios parecían de acuerdo, pero nadie cambió. Nadie cambia, más que por su propia voluntad. Y es por eso que a veces deseo con tantas ganas dejar las redes sociales, alejarme del computador, de los falsos amigos, de la gente que me saluda en mi cumpleaños porque el computador se lo recordó y no porque a él le importe; de la gente que sólo me habla cuando sigue sus intereses... y quedarme con el pequeñísimo puñado de gente que me valora de verdad, esa gente por la que doy el todo y es capaz de hacer lo mismo por mí sin problemas. Por esa razón y otras he querido dejar las redes sociales, pero mi último plan, quizá definitivo, fue frustrado...

Aunque me ha costado muchísimo, he separado a la gente de mis proyectos. La gente que he conocido este último tiempo viene y se va con tanta facilidad que me encantaría a veces retenerlos; sin parecer infantil, ingenuo o molesto a sus ojos. Pero no puedo. Nadie puede hacer eso y el que desea irse debe de hacerlo; esta vez tan sólo ayudaré a aquellos que no lo entienden. Pues sí, quiero arreglar mis problemas de amistad y clarificar quienes son realmente mis amigos... y este año lo voy a hacer; aún cuando me duela en lo más profundo de mi alma siquiera hacer la pregunta. Pero sé que debo. Sé que debo...

Hace años, se me vino a la mente que a los 21 años de vida se me vendrían grandes promesas de felicidad. Que comenzaría para mí una especie de aventura en la que lograría gran felicidad. Esperando que ese hecho sea verdadero realizaré mis proyectos ahora... y ya veremos que pasa más adelante.

"Post tenebras, Lux"; porque necesito fuerzas para lo que se me viene.
Saludos

jueves, 16 de junio de 2011

Sobre la gente y sus intereses


Hace un tiempo conversaba con mi amigo Alberto este tema que he de compartirles. Desde ya les digo que lo siguiente es en base a mi propia experiencia y no es necesariamente la verdad. Si alguien cree que estoy equivocado no tiene por qué demostrarlo. Es su vida y nada más.

Nos imaginamos en un punto medio la mayoría del tiempo, donde por medios comparativos nos vemos mejores que algunos y peores que otros. Supongamos a alguien que le gusta pintar y no pinta nada de mal. Esta persona sabe que pinta mejor que varias personas que ademas de apenas saber, no tienen la disposición, el tiempo, el talento, etc; pero sabe que no es un profesional, quizá por carencias de cosas parecidas... o simplemente mala suerte al no ser tan conocido como aquellos. En esta clase de cosas el progreso está marcado por lo siguiente: La persona quiere subir y estar con los exitosos y no quiere bajar y quedarse con los que son menos que él. El tiene metas fijas: quiere formar parte de la vida de aquellos a quienes considera exitosos, y para ese efecto busca salir con ellos, relacionarse con ellos, actuar o hacer cosas que harian ellos en determinado momento, etc. Es por esto que desprecia a los que están "en su nivel" o por debajo de él; si ellos lo buscan no los considera y los desprecia y se siente superior a ellos.

¿Cual es el problema? El problema es que el hace eso con la gente que está por debajo de él; ¿Por qué las personas que están por "sobre el" habrían de ser diferentes? No lo consideran, lo desprecian y lo rechazan. Así, pueden ocurrir dos cosas: O triunfa en sus pretenciones o fracasa, siendo más probable la segunda. Y cuando esté derrotado y quiera ir con los suyos y con aquellos a quienes vió inferiores, puede ser que ese sea su lugar; pero tendrá que empezar desde cero a hacerse un lugar allí, ya que la gente que se le acercó y que el despreció ahora ha de despreciarla a el también, por haber quedado en un punto intermedio, muerto, entre el lugar que quiso alcanzar y el lugar que le correspondía.

Ahora, apliquen eso a las relaciones sociales y se darán cuenta de a lo que me refiero. Saquen sus propias conclusiones al respecto.

Saludos

sábado, 11 de junio de 2011

Sobre mi habilidad para escribir



Tras una serie de concursos en los que deseo participar, mi escritura puede ser puesta a prueba. O al menos así lo veo.

Siento que hay cosas en las que he progresado... y algunas en las que no tanto. Recuerdo muy bien que antes me era muy difícil escribir un relato corto... y ahora puedo hacerlo; pero también recuerdo que tenía más ideas, pese a que reconozco que he prescindido de estas últimas un tanto para desarrollar las otras que ya tengo. El caso es que he avanzado considerablemente comparado con otros tiempos.

Los concursos en que he de participar me inquietan; debe de ser por mis intentos y desiluciones iniciales en ello. Antes del blog era muy poco lo que compartía, y cuando lo hacía era tan sólo con mi "lectora número uno" o era para participr en el único concurso de que disponía al momento (que al parecer no se llevará a cabo este año). Como el puesto más cercano que logré fue un quinto lugar (que paradójicamente era parte del título de mi cuento), dudaba seriamente de mis capacidades para escribir. Y algunos temores... aunque se derroten, han de volver.

Algo que siento que no ha cambiado es mi lucha personal en estos concursos. Siento que lo hago más por mí mismo que por cualquier premio o cosa por el estilo. Eso me motiva bastante siempre. Aunque no lo logre, es la sensación de progreso la que llega a motivarme, si estoy satisfecho o no con lo que envié para participar. Y he aquí lo curioso: Entre las ideas que estoy considerando, casi todas son de ideas de historias que ya tenía planeadas hacer y no se da, como antes, de crear una historia para el concurso. No considero esto positivo, de todos modos, pero es una diferencia considerable. Aún así, casi ninguna de estas ideas ha sido escrita exhaustivamente; así que sea cual sea por la que me arriesgue sé que tendré que trabajarla mucho de todas maneras.

Ya no pongo en duda mi habilidad como antes, y no creo que tras los resultados sea el caso; y sin embargo, tengo tanto ansias como nervios, que sólo podré tener en calma una vez que haya hecho todo lo que tengo que hacer. El resto, lo que no puedo controlar, me tiene con poco cuidado.

Ahora he de esperar que me vaya bien en estos días, en los que incluso he tendido un poco a la inactividad en las letras debido a ciertos factores relacionados con mi otra identidad. Sentimientos que crecen como un cáncer, pero que seguramente pronto llegarán a curarse; como siempre.

Saludos

miércoles, 1 de junio de 2011

Sobre mi imaginación


No puedo adjudicarme una imaginación desbordante (aunque no puedo negar que me encantaría), pero creo que hay ciertos puntos que tratar sobre ella en esta ocasión...

Considero que mi mayor (y peor) defecto es el simple hecho de pensar. Pienso demasiado, en mi opinión; y por lo tanto miles de cosas ocurren en la ficción de mi mente antes siquiera que se puedan llegar a concebir en la vida real. Por esto puedo considerarme un "paranoico" de vez en cuando: Cuando alguien necesita mi ayuda, siempre concibo el peor escenario y me preocupo extremadamente por aquel en necesidad. Una vez, sin embargo, que descubro la verdad, me llega el golpe de cabeza y me doy cuenta de que todo lo que había pensado nunca fue... y probablemente nunca será en ningún otro lugar que no sea en mi cabeza.

A veces me anticipo a los hechos también. Antes de que ciertas cosas ocurran o se den, yo ya concebí en mi imaginación miles de circunstancias y caminos diferentes: Reacciones, pensamientos, emociones,

El concebir toda clase de mundos y caminos diversos me ha permitido encontrar ideas para escribir en prácticamente todo momento del día. He tenido que llegar a pensar pensamientos que he tenido, con el afán de descartarlos definitivamente de lo que quiero escribir... o sumarlos a las tantas ideas que se me agolpan; y como si fuera poco el tiempo, pronto surgen otras, y otras...

Y otras...

Cuando me he sentido bien, mi imaginación sola ha elucubrado mundos increíbles donde mi felicidad simplemente me espera con los brazos abiertos y el corazón lleno de dicha para repartir. Así que, por así decirse, cuando estoy bien me elevo bastante por mi propia cuenta.

Pero cuando un atisbo de realidad o hecho impactante golpea mi vuelo, otro gallo es el que canta. Tomando miles de detalles insignifantes y vagos, o hechos pequeños que se han ido acumulando, me caigo precipitadamente al metafórico suelo del mi estado de ánimo y me encargo yo mismo de hundirme más y más en el fondo, imaginando miles de caminos diversos y diferentes en los que soy desgraciado y no hay nadie que pueda ayudarme a salir. Al final logro salir sólo por mi cuenta y vuelvo a emprender el vuelo; de esta manera avanzo a altos y bajos. Mientras lo escribo me doy cuenta de lo cruel que es mi situación.

Para mí, la peor tortura que mi imaginación puede ofrecerme es cuando se trata de sentimientos. Ahora último he estado mejorando al respecto de descartar ciertos hechos y encontrar los engaños de mi imaginación, que me jura que hasta la persona más inocente que me regala una sonrisa en el fondo es porque me quiere a su lado, jajajajaja. Espero que nunca tengan idea de las cosas por las que he pasado por culpa de ello. Pero el hecho es éste: abro un poco la puerta y las probabilidades entran raudas a mi interior... y allí comienzan a crecer, revolverse, retorcerse y alejarme de la realidad y los verdaderos hechos. Pronto tengo en mi cabeza un mundo increíble que nunca se va a dar y nunca voy a ver convertido en realidad. Y toda la gente que he convertido en protagonistas queda completamente desvirtuada. Quizás eso también pueda explicar por qué he perdido a algunas personas... y que otras hayan rehuído mi presencia en su momento. Pero sobre el miedo en las relaciones sociales escribiré en otro momento.

Al final, como he llegado a descubrir: "El mundo es simple, es el humano quien lo hace complejo". Hay cosas a las que simplemente no hay que darles tantas vueltas y simplemente hacerlas. Si mi imaginación fuera menos "productiva" podría vivir más tranquilo en relación a ciertas cosas que me molestan y torturan... y no puedo. Tampoco puedo, apresarla en una pretendida dualidad; mi fase de escritor en desarrollo no podría cobijar toda la imaginación que tengo. Sería ridículo siquiera planearlo, pues es un elemento que en todo momento necesito y del cual no me puedo ni me pienso desligar.

¿En qué quedamos entonces?

Pues que al final sólo me queda acostumbrarme a cómo soy, y debo resignarme a que esta clase de cosas ocurran y sigan ocurriendo, quizá indefinidamente. Lo bueno es que a medida que voy avanzando, puedo poner esa clase de pensamientos bajo control. Al menos de momento.

Estaré un poco más pendiente de lo que escribo por este blog. Tengo que escribir sobre temas éticos y me encantaría compartir algunas de mis reflexiones en este blog. Para algo lo hice, ¿No? Jajaja.

Saludos

La increíble imagen es de Pulo. Pueden ver más de sus trabajos aquí.

sábado, 28 de mayo de 2011

Sobre el Nacionalismo


En un gobierno, para justificar medidas que desde una perspectiva lógica pudieran sonar irracionales y no pudieran ser aceptadas, debemos apelar a los sentimientos. El nacionalismo es perfecto para ello...

El nacionalismo no tiene una definición fija, pero si consideramos que varios tipos de nacionalismos comparten el amor desmedido por la "nación", encontramos un punto interesante de pensamiento allí. La sensación de pertenencia llevada al extremo produce daños irreparables en otras personas, que son consideradas "externas"; así encontramos discriminación, xenofobia y desprecios (entre otras cosas) a aquellos que no comparten los criterios de pertenencia al país; mucho peor todo si además esa nación te ve como alguien de un país inferior, te verán como menos que un animal y quizá piensen en matarte y no reconozcan tu humanidad.

Y pensar que eso sólo fuera del país. Dentro de él también hay discriminaciones. Se apela a una serie de valores que los habitantes deben de tener; y si no los tienes, bueno, tienes un problema grave por el que también puedes ser perseguido. Si se es inmigrante o "sin patria" como gitanos y judíos; si se es homosexual, si no se sigue cierta postura religiosa (usualmente a favor de alguna), si se es comunista o si se piensa en contra; aunque con que no estés a favor les basta para declararte como enemigo también.


Los gobiernos toman una batalla ilustre con la cual hacer propaganda política y a través de ella exalsar ciertos valores nacionalistas o de "amor a la nación", siempre con una intención manipulativa de por medio, de todos modos. Los estadounidenses tienen El álamo (batalla que lloran todos los años) y el Once de Septiembre (hecho trágico, pero que al final fue un ataque de falsa bandera para luchar con terroristas imaginarios), nosotros en Chile tenemos el Combate Naval de Iquique. Pudo haber sido cualquier otro hecho, pero se eligió ese, con el cual se les otorgó un valor heroico a hombres comunes y corrientes. Precisamente, por culpa de sucesos como la Guerra del Pacífico, sumado a los delirios de grandeza de Chile, aquí se tiene un odio irracional hacia peruanos y bolivianos; tratándoles como seres inferiores. Una vez leí que si conversaran entre ellos, descubrirían que tienen más cosas que los acercan de las que los dividen. Yo quisiera creer que tienen razón. No puedo decir que en Perú y Bolivia es diferente la cosa; también nos odian varios de ellos, puesto que desde los colegios de los tres países se enseña a odiar y transmitir el odio, siendo incapaces de romper el círculo. Yo tengo en Lima, Perú, una increíble amiga que escribe poesía y creo que el entendimiento y el afecto que nos tenemos traspasa fronteras. Así debería de ser en muchas otras cosas, en mi opinión.

Cuando algo anda mal, perfectamente se puede culpar a otro país o a otra cultura o a otra religión. Eso es más fácil que reconocer errores propios (cosa que la gente también hace a diario). Hitler culpó a los judíos de perder la primera guerra mundial; los zionistas culparon a los Palestinos de ocupar su tierra sagrada; los estadounidenses culpan a los terroristas de prácticamente todo lo malo que les ocurre... y así consecutivamente.

Cuídense de lo que aprendan. Infórmense y toleren lo que no les guste, siempre y cuando no haga daño a otros. En este mundo podemos vivir todos sin tener que matarnos por falsos ideales. Si al final nuestros enemigos no son aquellos que luchan por ideales, son los que usan esos ideales para ganarse un palmo más de tierra o para hacerse el dineral de sus vidas a costa de los "ingenuos" que van a morir por ellos.

"Pienso en los hombres, que los mandan a luchar
Por oro y por tierras que el pueblo nunca tendrá"
Warcry - Mirando al mar

Hagamos que el cambio sea posible.
Saludos

domingo, 22 de mayo de 2011

Sobre mi Estado de Ánimo


 Escribo esto porque he retrasado mis escrituras últimamente...

¿No es curioso cuando uno siente que tiene mucho que decir pero cuando ve el esfuerzo que requiere el expresar algunas cosas se retracta simplemente por eso? Pues siento que me pasa algo parecido. Para alguien que critica el conformismo, como Nietzsche, esto le parecería bastante molesto.

Pero sí. Me cuesta llevar el ritmo a momentos. Siento que aún me queda camino para acostumbrarme a escribir regularmente. Si he tenido varios días con las metas en alto, también tengo días en los que me siento mas apesadumbrado.

Este es uno de esos días, sensación que he ido arrastrando ya unos cuantos. Me siento decaido: Quiero escribir pero no quiero escribir, y si no escribo siento que cometo una irresponsabilidad... ¡Es una confusión enorme! La he tenido tantas veces con respecto a tantas cosas que ya sé que sólo el pasar de los días me dará la calma. Pero aún así... es algo que me inquieta.

Si buscara una razón no creo que la encontrara, realmente. Es eso de andar a altos y bajos. Tengo cosas que publicar, pero me vienen las dudas y decido no hacerlo, o me desmotivo... o me desconcentro.

Quisiera un hombro en el que apoyarme, a veces. Uno físico, porque sé que mis amigos siempre están apoyándome y siempre están conmigo. Pero a veces estoy tan cansado, tan agotado y fatigado; y por el contrario los pocos que están a mi alrededor se ven tan ocupados y acelerados que a mí me pareciera que no hay nadie por ahí que me pueda prestar un hombro en el cual reposar.

Se supone que uno debe valérselas de sí mismo. No quiero vivir así, realmente. Yo creo que todos necesitamos a alguien en quién apoyarse, porque nadie puede con todo, aunque ingenuamente así pueda creerlo. En mi caso creo que es bastante especial esta afirmación, puesto que las pocas personas que saben mi secreto y lo que planeo están más distantes que nunca. Y aunque aprecio su apoyo de lejos no puedo evitar sentirme tan solo en todo lo que hago y en lo que creo...

Ya escribiré sobre el nacionalismo, tema que había quedado de escribir antes del 21 de Mayo pero no pude siquiera desarrollar demasiado por culpa de este desánimo y este desgano. También tengo que terminar una biografía que llevo ya un tiempo escribiendo (que espero que quieran leer cuando la publique en mi blog de literatura) y que pareciera que no voy a terminar nunca, así como voy.

Tengo una especie de caos en la mente que espero reestablecer de vuelta al orden otra vez... y seguramente cuando lea estas palabras en ese momento querré borrar todo lo que he escrito, jajajaja.

Pero no lo haré. Será un buen recordatorio para no tener que compartirles estas tonterías otra vez.


Saludos